Analiza la Federación
Latinoamericana de Mujeres Rurales logros y limitaciones de las mujeres
campesinas e indígenas de Colombia, como patrón a tener en cuenta para
el trabajo de la FLAMUR en América latina.
5.3.4. La Asociación
Nacional de Mujeres Campesinas e Indígenas de Colombia (ANMUCIC)
En el caso de Colombia, se estudió la Asociación
Nacional de Mujeres Campesinas e Indígenas de Colombia (ANMUCIC), creada
en 1986 (FAO 1991d). Al contrario de las organizaciones analizadas más
arriba de Bolivia, Perú y Venezuela, ésta presenta la particularidad de
haber surgido desde el Estado "como apoyo y condición de éxito para la
continuidad y fortalecimiento de la política de desarrollo de la mujer
rural, cuyo objetivo básico es la capacitación de la mujer para su
participación en proyectos productivos y en procesos de desarrollo
social y comunitario" (op. cit. pág. 18). Básicamente, se trata de una
organización que surge a nivel cupular y que posteriormente busca
respaldo en las bases, a través de la creación de comités regionales y
locales. Justamente por ser una organización creada desde el nivel
cupular y por iniciativa del gobierno, no ha estado exenta de críticas
por otras organizaciones y dirigentes campesinas (ver FAO 1991d, anexo
1). Una de sus particularidades importantes es que asume postulados
relacionados básica y expresamente con reivindicaciones de género.
No obstante la diferencia entre esta organización y
la de Bolivia, Perú y Venezuela, los logros y, especialmente, las
limitaciones mencionadas por las mujeres rurales colombianas no difieren
sustancialmente de los señalados por las mujeres de dicho países.
Entre los logros de Asociación Nacional de Mujeres
Campesinas e Indígenas de Colombia ANMUCIC se pueden señalar:
a) su legitimación tanto
ante las demás organizaciones campesinas como en las propias mujeres, lo
que ha demostrado que una organización de género es viable en el campo y
puede conseguir logros. Las agencias internacionales han reconocido su
importancia y han visto la posibilidad de repetir experiencias similares
en otros países;
b) la capacitación de sus
asociadas ha permitido que se integren en comités de consulta de
entidades agropecuarias para definir políticas y programas de desarrollo
destinadas a la mujer campesina. Se ha capacitado a 2.182 líderes y se
ha realizado trabajo de promoción con 7.865 mujeres, abarcando temas
tales como: problemática de la mujer rural, políticas de
descentralización administrativa, legislación agraria, formulación de
proyectos, técnicas productivas, conservación de cuencas y agua potable,
desarrollo forestal, comunicación alternativa y prensa popular (op. cit.
p.24):
c) apoyo institucional
tanto técnico como financiero por organismos de gobierno e
internacionales (UNICEF);
d) vinculación a
proyectos productivos asistidos técnicamente por el Instituto Colombiano
Agropecuario (ICA) y el Instituto Colombiano de Reforma Agraria (INCORA);
e) adquisición de
destrezas y desarrollo de las integrantes a nivel personal, familiar y
organizacional;
f) gran poder de
convocatoria, diversidad de organizaciones agrarias miembros y de
diversas tendencias políticas;
g) persistencia y
fortalecimiento de la organización a pesar de los juicios adversos;
h) construcción y
solidificación de la conciencia de género entre las integrantes;
i) respeto y prestigio
frente a otras organizaciones campesinas.
Las limitaciones externas que las mujeres campesinas
ven presentes en el funcionamiento de la organización son:
a) exceptuando el apoyo
descrito, la mayor parte de las entidades del sector agropecuario no han
apoyado a la organización. A juicio de las mujeres esto se debería a que
no consideran válida una organización de género y a que cada entidad
quiere trabajar con sus grupos, sus metodologías y su oferta
institucional sin propiciar la integración de las mujeres. Los problemas
comunes a estas entidades son la persistencia de un modelo
asistencialita que concibe a la mujer rural como receptora pasiva de la
asistencia técnica estatal, inexistencia de normas claras del proceso de
incorporación de la mujer al desarrollo, falta de acceso de la mujer a
fuentes de financiación estatales para el desarrollo de proyectos
productivos y congelamiento del apoyo financiero de UNICEF al Ministerio
de Agricultura desde diciembre de 1989;
b) existencia de barreras
culturales que dificultan la participación de la mujer fuera del ámbito
doméstico, lo que está presente tanto en el Estado como en la comunidad.
Incluso, al comienzo las propias mujeres fueron las primeras en oponerse
a la creación de una organización de mujeres ya que esto las haría
desatender las obligaciones domésticas, considerándose demasiado osada
la relación entre los sexos en igualdad de condiciones. Existe también
dificultad para incorporar a la mujer indígena, por el desconocimiento
de su cultura y de la organización familiar y política de sus
comunidades. Se señaló que a la mujer indígena no se le puede tratar
como al resto de las campesinas, citando el caso de una mujer indígena
que en una ocasión afirmó que b) sin el permiso del Cacique no podía
aceptar ningún nombramiento"
c) la falta de recursos
económicos ha redundado en limitaciones para la promoción,
fortalecimiento y capacitación de la organización.
Las limitaciones internas señaladas por las mujeres
fueron:
a) problemas en la
capacitación. Inicialmente, los cursos de educación sexual fueron muy
crudos, lo que causó rechazo en los esposos, familiares y aún en muchas
mujeres. Además, la capacitación ha estado centrada en participación en
la toma de decisiones políticas, descuidando los aspectos productivos,
empresariales y de desarrollo y dinámica organizacional. Su cobertura ha
sido escasa y dirigida a unas pocas líderes, originando centralización
del poder;
b) dificultades de las
líderes en término de desconocimiento de sus posibilidades reales de
concertación con el Estado y del poder de la organización. Las
vinculaciones con otras organizaciones y las diversas obligaciones
comunitarias dificultan su capacidad de gestión, por los múltiples
compromisos adquiridos;
c) muchos comités de base
son inoperantes, dado fundamentalmente porque la organización surgió de
arriba hacia abajo. Al respecto, se detectó en las mujeres
participantes, en 18 investigaciones, débil sentido de pertenencia,
visión muy localista de los problemas y desconocimiento de aspectos
claves de la organización. Esto, pese a que se trabajó con uno de los
comités más antiguos de la organización;
d) la mayoría de las
líderes con esposos e hijos han enfrentado muchas dificultades para
cambiar su actitud, hacerlos proclives a su participación y lograr su
apoyo en las obligaciones domésticas;
e) la participación a
nivel nacional es débil por parte de las líderes departamentales. El
nivel de autogestión de la base es limitado por la falta de
capacitación, información y recursos económicos; y
f) existe excesiva
dependencia de recursos estatales e internacionales, lo que limita la
autonomía de ANMUCIC.
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